sábado, 7 de junio de 2014

274 días





Salamanca 2013-2014



(I).

Hay tanta vida en una noche. 

Hay tanta vida en este desasosiego de calles que solo se transitan a plena luz del día, y que ahora se desdibujan caprichosas. Hay tanta vida que no crees que puedas vivirla en esta extraña plenitud. Incluso hay tanta vida en esta habitación y en este complejo desorden... Tanta vida que aquí empieza y que en algún otro lugar acaba. Y mientras tanto, el ardor de la sangre, el anhelo de la inmortalidad, la crueldad del placer y una historia clavada en tu carne. 

Es hermoso y absurdo tener la certeza de estar viviendo ahora, y de saber hacia donde te diriges mañana. 


(II).

-Sabes, llega un momento en el que te dejas de excusas y toda la gente, toda esa gente que se ha ido, esa gente que ya no está, no está y no importa. No hay más. Te dejas de excusas, porque ahora estás solo tú, y nadie más. Y tú eres la única que puede hacer las cosas bien en tu vida, y hacer las cosas por ti misma. 

Verás, yo antes creía que lo peor que podía ocurrirle a alguien era necesitar a quien a ti no te necesita. Pero no es así. Lo peor es darte cuenta que en realidad no le necesitas, ya no. Uno se aferra a esa idea, porque, en cierta forma, no quieres dejar de necesitarle. Quieres necesitarle, lo intentas, pero no puedes y no puedes sentir ni un ápice de amor. O de lo que tú pensabas que era amor. Uno finalmente lo entiende, y entiende que los ciclos se cierran y que ya no pueden volver a abrirse después.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Entradas

Follow by Email